Me siento feliz. Hoy tuve mi primera clase de Derecho. La verdad no escogí la materia porque me gustara mucho, sino porque cuando el maestro presentó la materia supe que
debía llevarla. Y es que el maestro se mete mucho con la literatura, la música, y de vez en cuando, con películas.
Hoy nos leyó algo que él había escrito, luego un fragmento de un libro, y un texto de un periódico. Luego platicamos acerca de lo que habíamos sentido y pensado al escucharlo, sobre qué tan importante es no perder la capacidad de asombro y que nunca debemos dejar de soñar, que cada día que pasa debemos descubrir algo maravilloso y enamorarnos de la vida.
Aunque suene extraño, sí sentí cómo sus palabras me llenaban y alimentaban mi alma.
Mañana vuelvo a tener Derecho...no puedo esperar